Historia: Bravos De Chontales
LLEGADA DE LOS APELLIDOS A NICARAGUA
En 1520 llegaron los primeros colonos españoles a Nicaragua, conducidos por Gil González Dávila, en ese momento fue agregada a la Capitanía General de Guatemala, se considera como el año en el que se empezaron a usar los apellidos en el nuevo mundo.
En los siguientes siglos miles de colonos se aventuraron en el atlántico para encontrar un nuevo lugar que les brindara mejores oportunidades, unos huyendo por problemas religiosos y otros buscando un nuevo destino para hacer negocios.
TIPOS DE APELLIDOS
APELLIDOS PATRONÍMICOS:
Son los más populares en el mundo, en su día señalaban que una persona era hijo de otro hombre, un Juan que era hijo de un Gonzalo que a su vez tuvo un hijo al que se conocía como Pedro hijo de Gonzalo. Hubo un momento que se fijaron, dejaron de cambiar en cada generación y a algunos de ellos se les añadió el sufijo -EZ.
Los descendientes de un Domingo se convirtieron en Domínguez, los de un Álvaro en Álvarez y los de un Gonzalo en González.
APELLIDOS GEOGRÁFICOS O GENTILICIOS:
Se refiere al lugar de origen o residencia de un individuo ha sido el origen de muchos apellidos, por ejemplo: del Río, del Bosque, Torres, Vega o Fuentes pasando por el nombre de una ciudad o pueblo mientras que los gentilicios como Francés, Navarro o Segovia también se originaron de esta forma.
APELLIDOS QUE INDICAN CARGO O TÍTULO:
Entre los que conocemos podemos mencionar: Herrero, Molinero, Criado o Escudero fueron las profesiones de algunos antepasados y se utilizaron como apellidos. Cardenal, Sacristán o Capitán fueron cargos eclesiásticos y militares.
APELLIDOS QUE INDICAN PARENTESCO:
Ejemplo de ellos: Nieto, Sobrino, Cuñado o Ahijado son apellidos que distinguían, como los patronímicos en un principio, a personas dentro del mismo núcleo familiar.
APELLIDOS QUE INDICAN CUALIDADES O APODOS:
Un rasgo, una particularidad de una persona pudo convertirse en un lema, frase o apodo que derivara luego en un apellido fijo, por ejemplo, Bravo, Serrano, Moreno, Rubio, Delgado, Gordo, Alegre, Valiente, Pardo o Lozano.
ORIGEN:
El apellido Bravo es de origen castellano sin rama única alguna, pues en época de sobrenombres, multitud diversa de varones sin lazos familiares unitarios aparentemente, eran merecidos de ser apodados como “Bravo” por su bravura, valentía y fortaleza que recordaba así a los toros de lidia, también conocido como toro Bravo.
Está entre los 100 apellidos más comunes de España y se extiende por toda la geografía que cubre las lenguas romances, siendo más común en zonas de parla castellana, como España o Latinoamérica, como es lógico, al ser una palabra castellana. No en vano, también se encuentra el apellido presente en Cataluña, País Vasco o Galicia. Y países como Francia, Italia, Portugal, USA e incluso Alemania, fruto este, de los flujos migratorios procedentes de las zonas castellano-parlantes de España. El apellido Bravo probó su nobleza en distintas épocas en las Ordenes militares y Reales Chancillerias.
SIGNIFICADO:
Afirmamos que este apellido nació como una cualidad o apodo, característica de los valientes escuderos que sobresalieron con mucho esfuerzo luchando para defender sus tierras y la Corona que les inspiraba confianza y bienestar. Esos valientes hombres eran conocidos o apodados como Los Bravos, luego se convertiría en un apellido de varios linajes, siendo el más popular el de Burgos.
LLEGADA A NICARAGUA:
A principios del siglo XVIII se asentó en la ciudad colonial de Granada un joven llamado Fernando Bravo Gómez, originario de Burgos, España, se cree que no llegó solo, según se cuenta lo acompañaba un hermano, luego se separaron, Fernando Bravo Gómez conoció a María Cristina Cuadra la que se convertiría más tarde en su esposa y con la cual procreó dos hijos: Francisco Bravo Cuadra y una hija de la cual no se tienen mayores datos, se supo que se dedicó al servicio religioso como monja. El otro hermano de Fernando en apariencias se enrumbó hacia el occidente del país, de esto no tenemos mayores indicios, sin embargo, es notable la cantidad de Bravos en León y Managua.
Entre 1820 y 1830 Don Fernando Bravo Gómez su esposa María Cristina Cuadra y su hijo Francisco Bravo Cuadra se dirigen a la región central del país a través del gran lago Cocibolca, desembarcan en lo que hoy conocemos como Acoyapa y así empieza la historia de la gran familia Bravo de Chontales.
Francisco Bravo Cuadra siendo ya un joven celebra nupcias con la elegante y muy educada señorita Rafaela Lazo, tras varios años juntos fueron considerados personas de campo y negocios, sus grandes lotes de tierras y hatos de ganado eran evidentes en las zonas de San Lucas, Jicarito y otras zonas de Acoyapa y Santo Tomás Chontales, Francisco y Rafaela procrearon dos hijos en la segunda mitad del siglo XIX, Buenaventura Bravo Lazo y Ramón Bravo Lazo.
De esta manera nacen las dos ramas de los Bravo en el departamento de Chontales, Nicaragua, donde se confirma que el 95% de quienes llevamos este apellido en el nombre somos familia esto de acuerdo a múltiples investigaciones, entrevistas y comparaciones de datos a través de redes sociales y grandes bancos genealógicos, como un detalle curioso los Bravo en Nicaragua llevan 200 años desde su llegada y al día de hoy se contabilizan 10 generaciones.
COMO NACIÓ LA IDEA DE INVESTIGAR EL ORIGEN Y PARENTESCO:
Para finalizar quiero comentar un poco sobre como nació la idea de investigar el origen y el parentesco entre quienes nos apellidamos Bravo y es que corría el año 1996 tenía 12 años cuando una vez pregunté a mi madre sobre si los Bravo como don Alfonso Bravo Duarte, doña Herminia Bravo Duarte, don José Daniel Bravo Rivas o doña Haydee Bravo Bravo eran familia mía, mi madre me contestó que ellos eran de otros Bravo. ¿OTROS BRAVO?
La respuesta de mi mamá me dejó más que tranquilo en ese momento, hasta que, en el año 2013 frecuentaba la casa y hotel Santa Clara propiedad del Ingeniero Roger Peralta Mairena quien por supuesto aprecio muchísimo, en ese momento él estaba investigando sobre los primeros pobladores y fundadores del municipio de Villa Sandino, entre sus escritos aparecían dos nombres que me llamaron la atención: Dos hermanos, Buenaventura Bravo Lazo y Ramón Bravo Lazo, entre los hijos de este último aparecía mi abuelos Santiago Bravo Serrano.
Estaba sorprendido recuerdo que le dije a don Roger, interesante ahí aparece mi abuelo, sería bueno averiguar mis orígenes y el parentesco de los Bravo, él me contestó: “Bueno aquí lo tienes, sigue la descendencia de cada uno”, este fue el principio de la idea, don Roger me regalo las dos ramas de los Bravo, sus hijos y nietos, seguí averiguando sobre toda esa descendencia, padres, madres, esposos, esposas, hijos reconocidos y no reconocidos, datos curiosos y delicados y hasta el verdadero nombre de mi padre.
Cuando ya tenía una buena y robusta investigación un familiar de Santo Tomás me contactó para contarme que en el año 2015 habían realizado un viaje a Granada para averiguar el nombre del padre de Buenaventura Bravo Lazo y Ramón Bravo Lazo y es así como todo se concatenó, una cosa llevó a la otra, los Bravo somos los mismos descendientes de dos ramas, hijos de Francisco Bravo Cuadra y este hijo del español Fernando Bravo Gómez.
Actualmente cuento con una amplia base de datos sobre nuestra familia que atesoro y cuido con mucha responsabilidad, nuestros perfil y grupo en Facebook Bravos De Chontales sirven como una ventana para divulgar, relacionarnos y seguir avanzando en cada investigación familiar, en este año 2021 cree un sitio web www.bravosdechontales.com con el fin de poner a disposición de cada uno de los miembros de la familia todos los datos que he venido recopilando desde hace ocho años.
Mis agradecimientos muy especiales para todos los que han aportado a esta hermosa tarea de saber de donde vinimos y quienes somos entre sí.
